En colaboración con Camilo Morales, psicólogo clínico.

A propósito de los casos actuales de vulneraciones de derechos humanos y la actividad de numerosas ONGs e instituciones que buscan ayudar a las víctimas, ofrecemos los siguientes consejos para entender de qué se trata la revictimización así como para prevenirla.

Las personas que han sido víctimas de violencia por agentes del Estado son vulneradas en sus derechos y en su experiencia emocional; afectando el futuro de la persona, su proyecto de vida, sus relaciones con otros y la confianza en las instituciones.
El rol de las instituciones que reciben denuncias, como el INDH y ONGs, es de gran importancia pues el recibir apoyo frente a estas experiencias traumáticas produce un alivio a la víctima.

A pesar de lo anterior, el exceso de intervención con una víctima puede producir una nueva vulneración que genera sufrimiento, es decir, puede producir revictimización.

La revictimización es un fenómeno que se produce cuando el sistema encargado de cuidar, proteger y reparar actúa negando, relativizando y/o exponiendo de manera inadecuada la situación de violencia y grave vulneración a los derechos que se ha experimentado.

Las víctimas quedan en una situación de gran sufrimiento, fragilidad y vulnerabilidad. Cuando las respuestas institucionales son erráticas y se minimiza la experiencia y el discurso de las víctimas, éstas sienten que son tratadas con desigualdad, injusticia e incomprensión. La víctima, ante la falta de sensibilidad frente a su sufrimiento, puede llegar a sentirse culpable de la situación de violencia vivida, e incluso puede ser objeto de estigmatización de la sociedad. Negar la violencia ejercida por las instituciones es otra fuente de revictimización.

Visibilizar la revictimización es una forma de prevenir la misma, la cual comienza con entender que las instituciones que se vinculan con la víctimas de la violencia, deben acompañarlas en la búsqueda de justicia y reparación. Así, el trato que debe recibir una víctima debe ser digno, debe reconocer su sufrimiento y debe reivindicar el ejercicio de sus derechos.

Aquellas intervenciones que expongan o minimicen la violencia sufrida por las víctimas, pueden ser altamente perjudiciales para las personas, ya que las exponen a revivir nuevamente la situación de violación de sus derechos.

Es necesario respetar los tiempos de las víctimas y generar intervenciones que promuevan el cuidado, la protección y reparación del daño. Hay que ver a la víctima como un sujeto, no como objeto de un procedimiento.

Cada persona y cada situación traumática será diferente. Por lo tanto, considerar el contexto social, político, histórico y cultural es fundamental para orientar el acompañamiento a las víctimas.